Inteligencia artificial y seguros: cómo la tecnología está cambiando lo que pagas y cómo te atienden

El sector asegurador español ha dejado atrás la fase de experimentación con la inteligencia artificial y ha entrado de lleno en la fase de aplicación real. En 2026, la IA ya no es un proyecto piloto: está en el centro de la operativa diaria de las principales compañías, desde la gestión de siniestros hasta el cálculo de tu prima.

Según un análisis reciente de la consultora Atmira, la gestión automatizada de siniestros es una de las áreas donde más impacto está teniendo la IA. Muchas aseguradoras ya procesan partes sencillos de forma automática: el sistema analiza la documentación, valida la cobertura, estima el coste y, en algunos casos, autoriza el pago sin intervención humana. Eso acelera los tiempos de respuesta y reduce costes operativos.

Pero lo que más te afecta como cliente es cómo la IA está cambiando la forma de calcular precios. Los modelos tradicionales de tarificación se basaban en variables estándar: edad, código postal, tipo de vehículo, historial de siniestros. Los nuevos modelos predictivos combinan esos datos con información de dispositivos conectados, telemática del vehículo y fuentes externas para calcular primas ajustadas al perfil real de cada persona.

Seguros embebidos: la póliza que no buscas pero te encuentra

Otra tendencia clave de 2026 son los seguros embebidos: productos de seguro integrados en la compra de otros servicios. Cuando compras un billete de avión y te ofrecen un seguro de cancelación, cuando alquilas un patinete y se activa automáticamente una cobertura de accidentes, o cuando financias un móvil y te incluyen protección contra roturas: eso es un seguro embebido.

Las compañías que tienen capacidad tecnológica para conectarse a estas plataformas están encontrando un canal de negocio que antes no existía. Para el consumidor, la ventaja es que accedes a coberturas específicas sin tener que buscarlas ni contratarlas aparte. El riesgo es que acabes pagando por coberturas que no necesitas si no lees la letra pequeña.

La IA también tiene límites

No todo es positivo. Un dato que dejó un informe reciente de WTW: 6 de cada 10 asegurados siguen prefiriendo tratar con un agente humano antes que con un sistema automatizado. La IA es muy eficiente gestionando procesos rutinarios, pero cuando el siniestro es complejo, tiene carga emocional o requiere negociación, la mayoría de personas quiere hablar con alguien de verdad.

Las aseguradoras están buscando un equilibrio: automatizar lo repetitivo para liberar recursos humanos que se dediquen a los casos que realmente los necesitan. Ese modelo híbrido es probablemente el que dominará los próximos años.

Como asegurado, lo que debes saber es que la tecnología ya está influyendo en lo que pagas. Si tu perfil de riesgo real es bajo, la tarificación personalizada te beneficia: pagarás menos que con el sistema tradicional, donde se te metía en un grupo genérico y pagabas la media.

Pero si la IA detecta patrones de riesgo que antes pasaban desapercibidos —conducción nocturna frecuente, vivir en una zona con siniestralidad alta, uso intensivo del seguro de salud—, podrías pagar más. La personalización funciona en ambos sentidos.

En cualquier caso, la transparencia y tu capacidad de comparar siguen siendo tus mejores herramientas. La tecnología cambia las reglas, pero la decisión de dónde pones tu dinero sigue siendo tuya. Infórmate, compara y no renueves ninguna póliza sin leer lo que firma. Eso no lo va a hacer ningún algoritmo por ti.