El seguro de coche lleva varios años encadenando subidas y 2026 no va a ser la excepción. Las primas continúan al alza por una combinación de factores que ya conocemos: recambios más caros, vehículos tecnológicamente más complejos, aumento de la siniestralidad y una inflación en talleres que sigue por encima de la media. El precio medio de una póliza de coche supera ya los 1.000 euros en muchos perfiles, y la tendencia no parece que vaya a revertirse a corto plazo.
Reparar un coche hoy cuesta bastante más que hace cinco años. Los vehículos modernos incorporan sensores, cámaras, sistemas de asistencia a la conducción y componentes electrónicos que encarecen cualquier reparación. Un simple golpe en el parachoques, que antes se resolvía con un cambio de pieza, ahora puede implicar recalibrar sensores y sustituir módulos electrónicos por cientos de euros.
A eso se suma que la siniestralidad general ha crecido. Más coches en circulación, más desplazamientos y más partes abiertos. Las aseguradoras llevan años intentando recomponer una rentabilidad que se deterioró durante los ejercicios en los que contenían precios para ganar cuota de mercado.
Estrategias reales para reducir tu prima
La primera y más efectiva: no renueves sin comparar. Las compañías premian al cliente nuevo frente al fiel. Cambiar de aseguradora puede suponer un ahorro de entre 100 y 300 euros al año manteniendo coberturas similares. Antes de renovar, pide presupuesto en al menos dos o tres sitios diferentes.
Segunda: valora introducir una franquicia. Un seguro a todo riesgo con franquicia de 300 euros puede ser un 25-30% más barato que uno sin franquicia. Si eres buen conductor y rara vez das partes, es una apuesta que suele salir rentable.
Tercera: revisa si necesitas todas las coberturas que tienes. Muchas pólizas incluyen asistencias, vehículo de sustitución o lunas que quizá ya estén cubiertas por tu tarjeta bancaria o por otro seguro. Eliminar duplicidades baja el precio.
Tu historial importa más de lo que crees
Los años sin siniestros acumulan bonificaciones que reducen tu prima de forma progresiva. Es un factor que pesa mucho y que muchas veces se pierde al cambiar de compañía si no pides que te trasladen el historial. Asegúrate de que tu nueva aseguradora reconoce tu experiencia.
También puedes agrupar seguros. Contratar coche y hogar en la misma compañía suele activar descuentos que, por separado, no conseguirías. Y si tienes hijos en edad de conducir, incluirlos como conductores habituales en tu póliza puede salir más barato que contratarles un seguro independiente.
Un dato más: las aseguradoras están empezando a aplicar modelos de tarificación basados en telemática y uso real del vehículo. Si conduces poco, con prudencia y en horarios de bajo riesgo, ese perfil puede traducirse en primas más ajustadas. No todas las compañías lo ofrecen todavía, pero es una tendencia que en 2026 ya está tomando forma y merece la pena preguntar.
El seguro de coche va a seguir siendo caro en 2026. Pero entre pagar de más por inercia y pagar lo justo por atención hay una diferencia que puede medirse en cientos de euros al año.