Ya son 14,3 millones de personas las que tienen un seguro de salud privado en España. Eso es casi uno de cada cuatro españoles. El número no deja de crecer año tras año, impulsado por las listas de espera de la sanidad pública, la falta de especialistas y una percepción generalizada de que el sistema público se ha deteriorado. Lo que antes era un complemento se ha convertido, para muchos, en la vía principal de acceso a la atención médica.
El problema es que esa demanda tiene un precio. Las aseguradoras han preparado subidas de al menos el 10% para 2026, un incremento similar al de años anteriores y que se suma a las subidas acumuladas desde la pandemia. El ramo de salud facturó 6.772 millones de euros hasta junio de 2025, un 11,7% más que el año anterior. Y los beneficios del sector se dispararon un 144% hasta los 385 millones.
Por qué suben las primas si la rentabilidad es alta
Es la contradicción que más irrita a los asegurados. Las compañías ganan más que nunca, pero siguen subiendo precios. La explicación del sector es que los costes sanitarios no paran de crecer: pruebas diagnósticas más avanzadas, tratamientos más caros, nuevas tecnologías médicas y un uso cada vez más intensivo de los servicios por parte de los asegurados.
También pesa el envejecimiento de la población. A más edad, más uso del seguro. Los mayores de 65 años pagan de media un 122% más que los jóvenes por una póliza completa, con cuotas que rondan los 145 euros mensuales. Y el IPC sanitario —el índice específico que aplican las aseguradoras— sube más que el IPC general, en torno al 8,4% este año.
El mercado, además, está muy concentrado. Las cinco principales aseguradoras de salud —Adeslas-Mutua Madrileña, Sanitas, Asisa, DKV y Mapfre— acaparan más del 74% del negocio total. Esa concentración limita la competencia real y reduce el margen de maniobra del consumidor.
Qué puedes hacer antes de que te llegue la renovación
Lo primero: no aceptes la subida sin revisarla. Muchas personas pagan por coberturas que apenas usan. Revisa si necesitas todas las prestaciones que incluye tu póliza y valora si un plan con copagos moderados te sale más a cuenta.
Compara con otras compañías. Es algo que muy pocos hacen antes de renovar, pero puede marcar la diferencia. Una subida del 10% en una prima de 700 euros al año supone 70 euros más. Parece poco, pero si vienes de varias subidas consecutivas, el acumulado se nota.
Si eres autónomo o tienes una pyme, recuerda que las primas de seguros de salud son deducibles fiscalmente hasta 500 euros por persona asegurada. Eso cambia mucho el cálculo final.
Y presta atención a las novedades: en 2026 muchas pólizas están ampliando coberturas en telemedicina, consultas online, medicina preventiva y estudios genéticos que antes no incluían. Asisa, por ejemplo, ha incorporado este año la resonancia magnética cardíaca, la colonoscopia virtual y nuevos estudios genéticos a sus pólizas estándar. A veces, la subida viene acompañada de mejoras reales que conviene valorar antes de decidir.